Hoy hemos estado comentando que la gente suele ir muy nerviosa a la notaría cuando va a firmar su hipoteca, suponemos que por el nerviosismo de materializarse el “hecho” de contratar una hipoteca, semejante a cuando alguien se va a casar…
Comenta una compañera que lo que más choca es cuando el notario dice “hipotecados hasta la fecha final de la hipoteca”, o en este caso: hipotecado hasta 2.048, que tu dices, si he contratado una hipoteca a 40 años, sin embargo no te planteas que estás pagándola hasta 2.048 y en ese momento piensas, tanto tiempo estaré en mi trabajo? Con mi pareja? Pagando la casa?
En fin, nos cuentan que los clientes se ponen de todos los colores: rojos, blancos, amarillos….
La anécdota sucedió hace ya bastante tiempo sin embargo hoy se ha comentado la anécdota por la conversación anterior, lo que sucedió en una firma ante notario.
Resulta que la clienta iba muy nerviosa a notaría, el notario le empezó a hacer preguntas y la clienta cada vez más nerviosa, el “momento” fue cuando el notario le preguntó:
¿Cuál es su régimen matrimonial?
A lo que responde la clienta muy nerviosa: Pero se lo tengo que decir?
Claro, es lo habitual en estos casos.
La clienta se pone roja, más roja, mas roja y finalmente dice: una o dos veces a la semana.
Nos comenta que no sabe quien lo pasó peor, si la clienta al contestar o el notario cuando escuchó la respuesta, ya que al evitar reírse también enrojeció a más no poder.