Navegando por internet, para variar, he encontrado este blog, en el que Alfonso Valencia nombra algunos consejos para aquellos que hipotecados que crean verse en situación presente o futura de impago; copio lo más relevante, el decálogo del hipotecado:
Por razones metodológicas y didácticas hemos enumerado la siguiente casuística:
- Nunca dejar de pagar la hipoteca. Este consejo sólo vale para los que no lo han hecho por un descuido. Si no pagas empezará el proceso bancario para resolver el problema (el del banco
- Si dejas de pagar una sola cuota el banco te lo recuerda con amabilidad . Si dejas de pagar varias cuotas el banco se desentiende de ti y le pasa la papeleta al juzgado para , mediante la subasta de tu vivienda, cobrarse el dinero que le debes.
- Si una vez subastada la vivienda el banco cree que la deuda no ha quedado satisfecha, pensará que sigues debiéndole dinero pasaría y pasaría a una segunda fase.
- O sea, te embargaría parcialmente la nómina hasta que recupere l dinero prestado.
- No vale la declaración de insolvencia porque si lo eres el banco jamás te hubieres prestado un céntimo, y no se puede uno volver insolvente de la noche a la mañana.
- Una práctica muy valiosa es anticiparse: si crees que vas a tener problemas con el pago debes ir al banco , que te escuchará.
- Si ve en ti buena fe te dará soluciones porque prefiere cobrar aunque lo haga un poco más tarde: la banca no quiere que se le tome el pelo, algo que le ocurre a todos los poderosos, de hecho se están mostrando comprensivos ante la crisis y están retrasando por lo menos 6 meses el inicio de las acciones legales contra los que no pagan.
- Si a pesar de todos estos consejos dejas de pagar se activa rápidamente un protocolo de actuación en el banco con el objetivo de poder cobrar el crédito: proceso que dura unos cinco meses, al cabo de los cuales si sigue el impagado ya eres un auténtico problema para el banco, pues aparte de tu deuda, y según la normativa del Banco de España, debe aprovisionar en su cuenta de resultados tu deuda. Es decir, debe reservar un dinero equivalente a tu crédito.
- Después del sexto mes ya el banco ha perdido la paciencia y pide la ejecución de tu hipoteca y aproximadamente a los dieciocho meses el juzgado fija la fecha para la subasta de tu casa: hasta el día antes puedes abonar la deuda con los intereses correspondientes de demora (esto si que es rizar el rizo).
- Si finalmente la vivienda es subastada pero el banco considera que la deuda no ha sido saldada entonces el juez deberá determinar cómo se procede al pago de la deuda restante y podría decidir embargar otros bienes, los de los avalistas, parte de las nóminas, etc.