Las fábulas sirven para que los niños, y los no tan niños, aprendan una lección. Se desarrolla la historia y al final hay una moraleja que nos da una sabia lección. En este caso, las cajas de ahorro vivieron un largo invierno gastando, concediendo créditos,… y ahora que llega el invierno, les toca pasar frío. Según los datos emitidos por la Confederación Española de Cajas de Ahorro, se presenta un aumento de la morosidad, multiplicándose por cuatro. Esto hace que el presidente haya pedido que destinen sus beneficios a aumentar las reservas para afrontar la situación. La cigarra ahora debe tener más reservas si quiere poder afrontar el 2009.
Si las cajas de ahorro y los bancos hubieran sido más como la hormiga y menos como la cigarra, ahora pasarían un cálido invierno y no una situación de crisis que se está elevando a todos los sectores.
¿Habrán aprendido la lección?