Las cajas de ahorros españolas están en alerta. La reestructuración financiera que se está llevando a cabo tras la aprobación del Fondo de Reestructuracioón de Ordenación Bancaria (FROB), se está fijando sobre todo en las cajas de ahorros. Ya ha habido una víctima: la Caja Castilla-La Mancha (CCM), que ha sido subastada y convertida en un banco filial de Cajastur.
Algunos expertos ven un problema en esta nueva reforma, y es que la bancarización triplicaría la concentración de entidades bancarias, mermaría las posibilidades de inversión y financiación y permitiría a la banca ganar cuota de mercado, comprando cajas con problemas o que han sido intervenidas. Pero ¿qué razones tienen los bancos para reducir la cuota de mercado de las cajas?
Las razones son importantes, y es que, durante años, las cajas han quitado clientela y beneficios a los bancos, lo que les ha reportado una poderosa cuota en el negocio bancario. Así, en ocasiones se hablaba de las cajas como menos eficientes que los bancos, cosa que desmintieron diversos estudios sobre el tema, que afirmaban que en cuestiones de competencia, eficiencia y rentabilidad, las cajas no tenían nada que envidiar a los bancos. De hecho, entre los años 2.006 y 2.008, el resultado recurrente de las cajas fue superior a los de la banca.
Pero hay más. Según el libro Diversidad del sector bancario europeo, la banca española dobla a la de países como Alemania, y las cajas de ahorros son tan eficientes como los bancos comerciales. Además, comparado con la UE, el sistema bancario español es de los más eficientes.