Constantemente leo en los medios la mala situación económica en la que nos adentramos, si es una crisis, una desaceleración económica, si hemos pasado lo peor o si lo peor está por llegar.
A mí y creo que a la mayoría de las personas, esto no debe importarles mucho, a mí me da igual que los políticos digan que es una desaceleración económica, crisis, crecimiento negativo o como quieran llamarlo si resulta que desde hace un par de meses no puedo pagar la hipoteca, no me llega el sueldo para todos los gastos de la economía familiar, si me van a embargar la casa o si a mi pareja le han despedido.
Hay veces que hay que ver en detalle y los casos uno a uno, y una generalización lo único que hace es que te tomen por un estúpido.
Que la economía va mal es algo evidente. Lo que nos choca en Hipoteca Gratis es que la gente no se informe o no tome medidas preventivas antes de que los impagos se le echen encima.
Los típicos consejos de hay que ahorrar, hay que recortar el consumo y tal, en algunos casos puede funcionar, en otros, y la verdad que en la mayoría, esto no es una alternativa. Sin embargo aunque el ahorro, el aumento de sueldo, etc. sea imposible, hay otras medidas que si se tienen en cuenta antes de llegar al impago puede mejorar la economía, no sufrir por estos impagos o situación de incertidumbre que ahora mismo está llenando los hogares de los españoles.
Hay dos tipos de clientes, es casi como definir que hay dos tipos de situaciones en los casos que se nos plantean en Hipoteca Gratis: el fácil y el difícil.
El caso fácil, casi siempre sale con un poco de colaboración por parte del cliente, no tiene por qué cobrar más, o por qué tener su hipoteca desde hace más años, con que el cliente tenga una vivienda más o menos tasada en su valor y no tenga ningún impago su situación es fácil de resolver y refinanciando la vivienda se pueden reducir sus cuotas para que resolver las subidas de precio que estamos asumiendo: el euribor que encarece la hipoteca, el petróleo que encarece la gasolina y el gasóleo, la leche, arroz, fruta, y pescado que encarece nuestra cesta de la compra.
El caso difícil, y no es el que cobra menos, o tiene peores circustancias familiares, suele ser el que está en un listado de morosos, con este tipo de clientes, y para que la operación consiga sacarlo de este listado, las posibilidades se reducen y la operación se dificulta.
La cuestión es que, la mayoría de los clientes son buenos clientes y pagadores, cuando ahondamos en sus vidas vemos que es un trabajador nato, que siempre ha pagado sus deudas puntualmente y que por un revés de la vida o simplemente por la revisión de la hipoteca ya no puede hacer frente a todos los pagos que tiene.
Yo personalmente soy muy cabezona y orgullosa, soy de las que no le gusta recibir ayuda para hacer nada, sobre todo si he sido capaz de resolverlo con anterioridad, pienso si antes podía ahora por qué no?
Sin embargo, ante ciertas circustancias, la situación se puede ir de las manos, y muchas veces la previsión es la mejor ayuda:
Para todos aquellos que tengáis que revisar vuestra hipoteca en los próximos meses: hacer cálculos, y cálculos pesimistas, siempre poniendo más alto el euribor por si este aumenta más de lo previsto, si no es así, ya algo que os habéis ahorrado, pero este tipo de cálculos no es recomendable hacerlo de forma pesimista pensando en un “seguro que baja” por que si no es así se nos complica la situación.
Para todos aquellos que tengáis un impago o penséis que este mes lo vais a tener, actuar con rapidez, poneros en manos de un asesor financiero, visitar a vuestro banco y explicarle la situación, acudir a una intermediaria financiera… no tiene por qué ser Hipoteca Gratis, puede ser cualquiera que actúe de forma independiente a los bancos y en el que el asesoramiento financiero y personal prime sobre el resto de servicios para que os puedan orientar correctamente de las medidas que podéis tomar.
Para todos aquellos que tengáis más de dos impagos, reaccionar rápidamente. Entrar en un listado de morosos es fácil y sin embargo muy difícil salir de él. El impago de una cuota puede adentraros en un círculo de impagos y morosidad que puede causaros el embargo de vuestra vivienda.
Refinanciar, reunificar los préstamos o deudas suele ser fácil cuando el cliente está “limpio” de impagos, cuando se puede demostrar fácilmente al banco lo buen pagador que es el cliente y que así va a seguir siendo. Cuando hay impagos, morosidad y trabajamos para clientes incluidos en listas de morosos la situación se complica, hay que pedir más dinero al banco para poder sacar a ese cliente del listado y además tenemos que convencer al banco que ha sido una circunstancia aislada y puntual y que el cliente va a ser fiel a los pagos.
Lo triste es que en la mayoría de los casos el cliente podría estar en el primer grupo y solucionar su situación fácilmente, pero la mayoría de las llamadas que recibimos son de clientes desesperados que no pueden enfrentarse con la situación en la que se encuentran y que van a “pagar caro” la resolución de su problema y en otras ocasiones no tendrá solución.