Noviembre
28

Existen todo tipo de razones por las qué es bueno refinanciar. A continuación te explicaremos las razones más comunes y algunos consejos sobre cuestiones que deberías considerar a la hora de pensar en refinanciar tu hipoteca. . 

Refinanciación para disminuir los pagos mensuales

 ¿Quién no quisiera disminuir sus pagos? Sin embargo, lo primero que tiene que plantearse el cliente es si el ahorro mensual de los pagos justifica el costo del préstamo.

 Es decir, si el diferencial y las condiciones nuevas que se le adjudican en el nuevo préstamo le ahorran una cantidad que cubren los gastos repercutidos por la refinanciación y además al cabo de los años le permiten ahorrar dinero, le compensa refinanciar. Asimismo, tendrá que hacer cálculos sobre el importe total que devolverá al banco una vez que finalice el préstamo. Sin embargo, en la vida diaria nos topamos con situaciones que “estropean” este cálculo, ya que es posible que se venda y cambie de casa antes de que finalice la hipoteca.  

Mantener o vender la casa es un tema que repercute directamente en la refinanciación, ya que si se está planteando venderla, es ideal refinanciar la vivienda, ahorrarse dinero todos los meses y además venderla obteniendo posibles beneficios y deshacerse de una hipoteca que incluso refinanciada, a largo plazo no le resulta rentable.  

Asimismo si la idea es quedarse con la casa, la refinanciación hay que estudiarla con más detenimiento porque realmente el nuevo préstamo te afectará durante toda la vida del mismo y es posible que compense a corto plazo pero que a largo plazo se estén pagando más intereses por el aumento de años en el préstamo hipotecario, por ejemplo. Es vital que al hacer una refinanciación se mejoren condiciones y no sólo se alargue el plazo del préstamo.

 Se puede refinanciar para cambiar a una hipoteca fija. Es ideal hacerlo cuando los tipos de interés están bajos, ya que el interés fijado por la entidad será más bajo. Es posible que no interese porque paga un poco más, pero si lo que busca es seguridad en sus pagos y  no quiere volver a pasar lo que ha vivido estos últimos años con las constantes subidas del euribor, esta es posiblemente, el tranquilizante que necesitaba.  

Por otro lado, también se puede refinanciar y cambiar a una hipoteca variable. Si resulta que contrató su hipoteca fija hace poco, cuando los tipos de interés estaban altos y ahora observa que bajan y que estás pagando un precio excesivo por tu hipoteca, cambia la hipoteca a tipo variable para beneficiarte de un interés más bajo.

2
Noviembre
26

Si estás pensando en abrir una hipoteca multidivisa debes saber más cosas que no siempre te cuenta quien tiene una hipoteca en otra divisa distinta al euro, ni el banco donde las has solicitado, a continuación te contamos detalles que debes tener claro para conocer cómo puede afectar a tu bolsillo la contratación de tu hipoteca en otra divisa:

 a) las hipotecas en divisas son mucho más caras
Aunque se piensa que el banco gana menos con estas hipotecas es falso. El diferencial -lo que realmente gana el banco- que suele cobrar por estos productos es muy superior al que se ofrecen en las hipotecas comunes. Así, es difícil encontrar una hipoteca con un diferencial sobre el libor inferior al 0,8% y a veces será superior al 1%.

b) el banco no siempre te va a asesorar correctamente
La persona de la sucursal no siempre conoce bien el funcionamiento de este producto y no servirá de freno a las personas para las que este producto es muy poco recomendable. lo más que hará será advertirte de que son arriesgadas y punto, allá tú. Luego pueden llegar los lamentos y el “a mi nadie me advirtió de que esto podía pasar”.

c) su apertura tiene un elevado coste
Si decides hipotecarte en multidivisas no podrás subrogarte en la hipoteca del vendedor y deberás escriturarla como una nueva, con todos los gastos que esto conlleva. Además, suelen tener una comisión de apertura añadida.

d) muchas y variopintas comisiones
Otra parte por la que el banco suele pasar de puntillas es el tema de las comisiones por cambio de divisas y su redondeo. Cada vez que tengas que pagar la mensualidad de la hipoteca tendrás que abonar una comisión del 0,2% aproximadamente de la cuota y como suele ser una cantidad baja, normalmente suelen redondearla a 3 euros lo que supone un alza del 200% o 300% durante 20 o 30 años.

e) cambiar de moneda no es tan fácil como parece
Aunque el banco te dirá que te puedes cambiar de moneda (incluso volver al euro) “siempre que quieras” esto no es del todo cierto. En el mejor de los casos podrás hacerlo una vez al mes previo pago de una comisión que suele rondar el 0,25%. el peligro es que al sólo poder hacerlo una vez al mes, normalmente a finales, puedes encontrarte con la desesperante situación de ver cómo el euro se desploma contra la moneda que tienes la hipoteca y no poder hacer nada hasta final de mes. Una vez llegada esa fecha el daño puede estar hecho y aunque te cambies de moneda ya habrás visto aumentar tu deuda en el porcentaje que haya caído el euro.

f) la pérdida inicial
Al abrir una hipoteca tienes de entrada una pérdida inicial, que se produce porque al precio al que tú abres la hipoteca no se corresponde con el que sueles ver por las pantallas. Como en las oficinas de cambio de moneda de los aeropuertos hay un precio de compra y de venta diferente del oficial porque incorpora la comisión del intermediario. Así, nada más abrir la hipoteca deberás aproximadamente un 1% más al banco de lo que pediste por la hipoteca.

g) la cláusula de compensación
De esta cláusula no te enteras prácticamente hasta que estás delante del notario al ir a firmar la hipoteca – con suerte- o incluso la pasas por alto si no lees con detenimiento las escrituras. Sin embargo, su existencia ahora trae de cabeza a los hipotecados en divisas por la caída del euro: se trata de una cláusula que dice que si tu deuda sube un 10 o 20% por el movimiento de divisas y sobrepasa el valor de tasación de tu casa, la entidad puede exigirte que tomes medidas que pueden ir desde obligarte a cambiar de moneda (para que no pierdas más pero consolidando toda la pérdida) hasta que pongas garantías adicionales o dinero en efectivo que cubra esa diferencia¿Por qué existe esta cláusula? si dejas de pagar la hipoteca, el valor de la casa sería inferior a tu deuda y el banco no tiene asegurado su cobro. En el instante en el que el banco te solicite esto puede que no tengas ese dinero en efectivo y empezarían los problemas. Aún son pocos los que aplican esta cláusula pero no quiere decir que no puedan hacerlo en el futuro.

h) si tienes que vender tu casa igual no cubres la hipoteca con la ganancia

Si por cualquier circunstancia tienes que vender tu casa de forma rápida el cambio de la divisa de tu hipoteca en ese momento puede no serte favorable y es posible que al cancelar la hipoteca con el dinero obtenido de la venta debas al banco más dinero que cuando abriste la hipoteca.

Puedes encontrar esta y más información en: Idealista

0
Noviembre
10

Las tarjetas de crédito suelen ser el alivio para los clientes que tienen deudas, van saldando pequeñas deudas con la tarjeta de crédito; y éstas pueden alcanzar importes de hasta 6.000 euros, importes que después hay que devolver con unos intereses muy superiores a cualquier otro tipo de deuda que se contraiga. He aquí algunos consejos para sacarles el máximo partido y no perder el control de las mismas.

Casi todos tenemos al menos una tarjeta de crédito, y no está mal, pueden ser de utilidad si aplicamos el sentido común y somos sabias en el uso que les damos. Por eso te doy aquí unos consejitos para que esos pequeños rectángulos plásticos no lleguen a ser tu peor pesadilla.

Antes de usar una tarjeta de crédito lee bien las condiciones de uso y de pago. Lee todo lo que te entregan para que no tener sorpresas. En especial debes tomar en cuenta el interés que debes pagar por cada compra, cómo se acumula el interés si te atrasas en los pagos y los cargos extras que pueda haber si dejas de pagar por alguna emergencia.

Ten el mínimo de tarjetas posible; lo ideal es sólo una tarjeta de crédito y como mucho, dos. He conocido personas con 15 y 20 tarjetas de crédito, acumulando intereses por todos lados. De esa forma llegas a ser esclava del crédito ya que debes un poquito por aquí y otro poquito por allá. Recuerda lo que dice la Biblia en Proverbios 22:7b: “…el que toma prestado es siervo del que presta.” Cada vez que tomamos prestado dinero a través del crédito pasamos a ser “siervos” de aquel a quien debemos. Si no lo crees, deja de pagar tu coche o tu lavadora varios meses y verás cómo te llueven cartas de cobro y llamadas de advertencias.

Paga el máximo que puedas -o que te permitan- cada mes. Trata de cancelar tus deudas pronto, y no las sustituyas por otras.

No uses el crédito para lujos. Vive de acuerdo con tu nivel social. Uno de los mayores problemas del crédito es que permite a las personas aparentar un nivel social más alto.

Evalúa cada compra, y ten en cuenta tus ingresos mensuales para que después de pagar tus deudas te quede dinero para comer, pagar la casa y cubrir las necesidades básicas de la familia.

Da preferencia al uso del dinero en efectivo, cheques o una tarjeta de débito. Las tarjetas de débito son similares a las de crédito (en apariencia) pero con la gran ventaja de que una vez haces una compra el dinero se sustrae de tu cuenta bancaria (o sea, actúan de forma parecida a los cheques) Con ellas no acumulas deudas de un mes para otro y no te permiten gastar más de lo que posees. Son buena alternativa si no puedes pasar a menudo por el banco para retirar dinero en efectivo.

No compres por impulso. Muchas personas piensan que el crédito es como una varita mágica y compran sin control. Pero el vestido que te compres a crédito hoy (o el disco de tu cantante favorito) lo vas a estar pagando con intereses por más tiempo del que dura tu fascinación por el objeto comprado.

 Oriéntate bien, controla el uso que le das a tus tarjetas de crédito. Como la mayoría de las cosas en esta vida, puedes obtener un beneficio de ellas si eres sabia en el uso que les das. Pídele a Dios sabiduría para el manejo que haces de los recursos que Él te provee. Recuerda que nuestro gozo es el de obedecerle y agradarle en todo momento y en todas las áreas de nuestra vida.

 Fuente: toda mujer es bella

1
Noviembre
6

El producto para reunificar, refinanciar o agrupar la deuda puede resultar engañoso y confuso. El principal problema es la falta de información de los consumidores y el escaso control de estas compañías. 

Sin embargo, desde el Gobierno se han empezado a tomar medidas para tratar de solucionar estas carencias a través de la creación de un registro con estas empresas reunificar, refinanciar o agrupar la deuda que operan en España. Además se ha dictado una normativa que obliga a estas compañías a publicar sus tarifas y atenerse a ellas. Sus comisiones deberán responder a servicios efectivamente prestados o a gastos ocasionados. En sus anuncios publicitarios, tendrán que hacer constar la tasa anual equivalente (TAE), que incluye junto al tipo de interés, las comisiones de apertura y cancelación. Y presentarán al cliente una oferta vinculante que tendrá una validez de diez días. 

Además, según la nueva normativa, las empresas dedicadas a reunificar, refinanciar o agrupar la deuda deberán indicar si son dependientes o no de entidades financieras (sólo podrán cobrar por su servicio si son independientes). Las gestoras independientes seleccionarán entre los productos que se ofrecen en el mercado los que mejor se adapten a las necesidades del cliente. Y deberán hacer tres ofertas vinculantes entre las que el consumidor podrá elegir tras ser asesorados. Además, por si se arrepiente, el cliente tiene un plazo de 14 días en el que puede dejar sin efecto el contrato. 

Los expertos recomiendan a los usuarios acudir a empresas de intermediación financiera de solvencia, donde un asesor financiero debidamente formado realice un estudio pormenorizado de cada caso. Los usuarios tienen la obligación de exigir información transparente, en la que se detallen todos los gastos que implica la operación y que se pongan por escrito bajo un contrato. Cuando se trata de pequeñas deudas lo 1º es que la empresa de unificación de préstamo , y el asesor financiero le deben recomendar es acudir a la entidad bancaria del cliente para que allí traten de solucionarle su problema. 

El cliente ha de tener en cuenta que en el caso de la unificación de préstamo se deben de especificar con anterioridad los gastos de cancelación de la hipoteca actual, gastos de cancelación de los personales actuales, gastos de constitución de la nueva hipoteca, -que incluyen a su vez nuevos gastos de notario, registro, tasación, comisiones de apertura, seguros préstamos o gestoría, entre otros- y, por último, los honorarios del asesor financiero debidamente detallados. 

0
Octubre
31

Decálogo del hipotecado

Publicado en: Hipotecas, morosidad por maite

Navegando por internet, para variar, he encontrado este blog, en el que Alfonso Valencia nombra algunos consejos para aquellos que hipotecados que crean verse en situación presente o futura de impago; copio lo más relevante, el decálogo del hipotecado:

 Por razones metodológicas y didácticas hemos enumerado la siguiente casuística:

  1. Nunca dejar de pagar la hipoteca. Este consejo sólo vale para los que no lo han hecho por un descuido. Si no pagas empezará el proceso bancario para resolver el problema (el del banco
  2. Si dejas de pagar una sola cuota el banco te lo recuerda con  amabilidad . Si dejas de pagar varias cuotas el banco se  desentiende de ti y le pasa la papeleta al juzgado para , mediante la subasta de tu vivienda, cobrarse el dinero que le debes.
  3. Si una vez subastada la vivienda el banco cree  que la deuda no ha quedado satisfecha, pensará que sigues debiéndole dinero pasaría y pasaría a una segunda fase.
  4. O sea, te embargaría parcialmente la nómina hasta que recupere l dinero prestado.
  5. No vale la declaración de insolvencia porque si lo eres el banco jamás te hubieres prestado un céntimo, y no se puede uno volver insolvente de la noche a la mañana.
  6. Una práctica muy valiosa es anticiparse: si crees que vas a tener problemas con el pago debes ir al banco , que te escuchará.
  7. Si ve en ti buena fe te dará soluciones porque prefiere cobrar aunque lo haga un poco más tarde: la banca no quiere que se le tome el pelo, algo que le ocurre a todos los poderosos, de hecho se están mostrando comprensivos ante la crisis y están  retrasando por lo menos 6 meses el inicio de las acciones legales contra los que no pagan.
  8. Si a pesar de todos estos consejos dejas de pagar se activa rápidamente un protocolo de actuación en el banco con el objetivo de poder cobrar el crédito: proceso que dura unos cinco meses, al cabo de los cuales si sigue el impagado ya eres un auténtico problema para el banco, pues aparte de tu deuda, y según la normativa del Banco de España, debe aprovisionar en su cuenta de resultados tu deuda. Es decir, debe reservar un dinero equivalente a tu crédito.
  9. Después del sexto mes ya el banco ha perdido la paciencia y pide la ejecución de tu hipoteca y aproximadamente a los dieciocho meses el juzgado fija la fecha para la subasta de tu casa: hasta el día antes puedes abonar la deuda con los intereses correspondientes de demora (esto si que es rizar el rizo).
  10. Si finalmente la vivienda es subastada pero el banco  considera que la deuda no ha sido saldada entonces el juez   deberá determinar cómo se procede al pago de la deuda restante y podría decidir embargar otros bienes, los de los avalistas, parte de las nóminas, etc. 
1
Octubre
20

Antes de ponerse a buscar su casa  La compra de una vivienda constituye un importante esfuerzo económico, lo que la convierte probablemente en la mayor inversión de nuestras vidas. Por ello es recomendable no precipitarse y elegir aquella casa que mejor se adapte a nuestras necesidades y posibilidades.  

¿Cuales son mis necesidades? Nos referimos a aspectos como la ubicación, calidad de las instalaciones, orientación, servicios comunes, ruido, contaminación y así un largo etcétera que, aunque puedan parecer obvios, no deben elegirse a la ligera pues puede ocurrir que cuando queramos enmendarlos ya sea tarde. Por ejemplo, quién no ha oído expresiones como “esto no es lo que buscábamos…para ir a comprar el pan hay que coger el coche…no hay quien duerma con la ventana abierta…”

El segundo punto importante es saber si la que hemos elegido está dentro de nuestras posibilidades. Puede que hayamos dado con la casa de nuestros sueños, pero cuando nos pongamos a echar números nos demos cuenta que no podemos pagarlo.

Por tanto, antes de lanzarnos a una búsqueda desenfrenada es fundamental realizar unos cuántos cálculos que nos pongan “los pies en el suelo”, es decir, nos ayuden a acotar la búsqueda en base a nuestra situación financiera. 

¿Que casa puedo permitirme?

¿Cuanto puedo gastarme? es una pregunta sencilla, con una respueta no tanto. Lo más peobable es que necesitemos pedir dinero al banco.

Aunque hoy en día hay entidades financieras que nos pueden prestar hasta el 100% del valor de tasacion de la vivienda, lo habitual es que nos concedan un préstamo por el 80% del valor de tasación, así pues, en principio debemos contar con el 20% restante.

Hay que tener en cuenta que el banco nos dará el prestamo tomando como referencia el valor de tasación y no el precio real. El banco determinará la cantidad que nos presta en función a dos variables principalmente:  

A. El valor de tasación de la vivienda: No tiene por que coincidir con el precio que vamos a pagar por la vivienda. Para hallarlo, el banco enviará un tasador a visitar la casa y será éste el que lo calcule en base a unos determinados parámetros.  

B. Nuestra capacidad de endeudamiento: Esto es un claculo que hacen las entidades financieras para saber cuanto pueden prestanos y en que plazo se lo podremos devolver. Aproximadamente será del orden del 35 /40% de nuestros ingresos netos (siempre que no tengamos otros prestamos, coche, etc.)

Información creditos hipotecarios 

 Es el momento de iniciar la búsqueda  

La busqueda de la vivienda es un trabajo arduo, así que no se preocupe si ve pasar el tiempo y no ve el día que encuentre la casa que tiene en su mente. Incluso llegará un momento en el que piense que es imposible encontrar la casa que quiere con los recursos económicos de que dispone.

No se preocupe, nos ha pasado a todos, pero al final seguro que encuentra la que pronto será su vivienda. 

Internet: hoy en día puede iniciar una primerá busqueda sin necesidad de moverse del sillón de su casa. A un solo click tiene a su disposición miles de pisos y casas incluso con fotos. Así que manos a la obra. Puede empezar a buscar aquí

Buscar vivienda

Periódicos y Revistas: Seguro que en su provincia existe al menos un periodico de anuncios clasificados . Normalmente estos periódicos traen una seccion, generalmente la mas voluminosa, dedicada a inmobiliaria con anuncios de compra-venta todo tipo de inmuebles: Pisos, casas, chalets, locales, etc. 

 Inmobiliarias: No dude en acudir a un profesional, ellos son quienes mejor le pueden asesorar a la hora de comprar su vivienda y en todos los trámites posteriores. Tenga en cuenta que es su trabajo diario y son los que mejor conocen las condiciones del mercado. 

 Visite su barrio: No está de más visitar y darse un paseo por las zonas o barrios en los que desearía vivir, muchas de las casas en venta ponen carteles en la fachada anunciando su venta e indicando un nº de teléfono de contacto.  

Antes de Firmar el Contrato  Una vez hallamos elegido la casa que queremos comprarnos y antes de entregar señal alguna, debemos tomar todas las precauciones necesarias para llevar a buen fin la compra. Tenga muy en cuenta los siguientes puntos.  

 ¿En que debemos fijarnos? 

Estado de conservación y antigüedad del edificio , sería conveniente fijarnos en el estado de la estructura (si está reforzada, rehabilitada, o si necesita inspecciones periódicas de mantenimiento). La aparición de grietas y humedades nos advierten de defectos en la estructura o en los cimientos del edificio.

Ver si es necesario realizar reformas importantes  

Instalaciones: Aislamiento térmico, agua, gas (si es butano, gas natural o gas ciudad), fontanería, instalación eléctrica y calefacción (si el sistema es eléctrico, de radiadores, de aire caliente, si es central o individual…)  

Informarnos si la comunidad de propietarios tiene previsto realizar alguna obra de mejora o reparación importante ya que si pasamos a ser nuevos propietarios tendremos que hacer frente a estos gastos. Pueden ocurrir dos cosas, que se desembolse el importe íntegro de la obra, o bien que se realice el pago mensualmente a través de “derramas”. 

Comprobaciones previas a la firma del contrato o entrega de señal:

 La Verificación

o Certificación Registral: Es la consulta al Registro de la Propiedad para comprobar por medio de una Nota Simple la existencia o no de algún condicionante (si el vendedor de la vivienda es realmente el propietario, si existen cargas, contratos de alquiler, etc.), sobre la vivienda.

Es aconsejable que se asegure de efectuar la compra libre de cualquier tipo de cargas o, de no ser posible, tener perfecto conocimiento sobre el alcance de las mismas.  

La Comprobación Urbanística: Es recomendable comprobar en el Ayuntamiento al que pertenece la vivienda si ésta se encuentra afectada de modo desfavorable por algún Plan Urbanístico proyectado, así como si cumple los Planes Urbanísticos en vigor. Básicamente se trata de comprobar que no compramos una parcela donde no se puede construir o una vivienda a punto de ser expropiada.  

La escritura es el auténtico “Carnet de identidad” de una vivienda ya que es el título que asegura su propiedad. Debe estar siempre expedida por un Notario e inscrita en el Registro de la Propiedad y el vendedor debe presentar la escritura correspondiente de la vivienda que va a vender. Al efectuar la compra, el Notario expedirá una nueva escritura de compra-venta entre comprador y vendedor donde figurarán todas cláusulas y condiciones que se hayan pactado (precio, forma de pago, etc.)  

La contribución urbana: Es conveniente comprobar que el último recibo de la contribución urbana esté pagado y que figure a nombre del titular de la vivienda.  

Llegó el gran momento  

Desde el momento en que decidimos comprar la vivienda hasta este momento es posible que hayan pasado varios meses, es normal, y que todo nos haya supuesto un gran esfuerzo. No obstante, nos queda un último trámite, en el que hemos de poner mucho cuidado, para que la vivienda sea nuestra.  

La formalización de la compra: Una vez efectuadas las comprobaciones oportunas y decidido adquirir la vivienda en cuestión, es habitual que quien opta a la vivienda entregue una cantidad de dinero al vendedor en concepto de arras o señal. La señal o arras es un pago a cuenta que resta del precio final de la vivienda y confirma el compromiso de comprar y vender.

El contrato que firme goza de libertad de redacción y de fondo, pero conviene guiarse por un documento tipo adaptado a las circunstancias personales, sobre todo si la operación es entre particulares. Si está vendiendo o comprando el piso a través de una inmobiliaria, ésta le proporcionará el modelo estándar con el que cuente.

Existen dos tipos de contrato de arras: confirmatorias y penitenciales. Las arras confirmatorias, consisten en la entrega de una cantidad de dinero a cuenta del precio final de la vivienda por la que tanto comprador como vendedor se confirman uno su intención de comprar y otro su intención de vender.

Desde el momento en que se ha firmado el contrato de arras confirmatorias y entrega del dinero ambas partes quedan obligadas al cumplimiento del mismo, esto es, el vendedor a vender el bien al precio pactado y el comprador a comprar de acuerdo al precio acordado.

Las arras penitenciales, son a las que nos referimos normalmente cuando hablamos de un contrato de arras sin especificar más. Consisten en la entrega de una cantidad de dinero (a descontar del precio final) por una opción de compra. Reguladas por el artículo 1454 del Código Civil en este caso (a diferencia del anterior) las partes (comprador y/o vendedor) pueden retractarse, en cuyo caso, el comprador perdería la cantidad entregada si es él quien renuncia y el vendedor se vería obligado a devolver el doble del importe percibido si la operación no se lleva a cabo por culpa suya.

Fuente: tablón de anuncios

0
Octubre
16

Si se está planteando comprar su primera vivienda, seguramente estará pasando por momentos de incertidumbre en el que desconoce gran parte de la terminología financiera de la que el banco le está hablando y la existencia de muchos elementos que se le escapan o que el simple hecho de desconocerlos está haciendo que piense en si la decisión que tome finalmente será la más acertada o correcta.  

Aquí se establece una serie de consejos para que la decisión final que tome sea, entre otras cosas, la más acertada y/o barata.  

Cuanto menor sea el capital a solicitar mejor, o viéndolo de otra forma, cuanto más dinero tengas ahorrado previamente mejor, simplemente porque menor será la cantidad a solicitar al banco y esto le dará los siguientes beneficios: 

  • Pedir menos dinero al banco, y por lo tanto devolver menos dinero y menos intereses.
  • Cuanto menor sea el importe solicitado respecto al valor de tasación de la vivienda mejor, ya que el banco verá en ti un cliente con menor riesgo, por lo que tendrás acceso al crédito más fácilmente y de forma más barata, es posible que el precio del dinero que solicitas te lo concedan más económicamente aplicando un diferencial menor al interés en cuestión o vinculándote a menos productos financieros.


Conozca todos los costes y gastos de la hipoteca.
 

Ya habrá observado que la compra de la vivienda no es simplemente desembolsar la cantidad que se pide por ella, a esto hay que sumarle el IVA e impuestos de actos jurídicos documentales, en caso de que sea una vivienda nueva; y en el caso de una vivienda de segunda mano: impuestos de transmisiones patrimoniales, notaría, registro, gestoría e IVA de la gestoría…[calcular gastos de compra con hipoteca] 

Todos estos gastos repercuten en la compra de la vivienda, respecto al establecimiento de la hipoteca, hay otros gastos aparte que también tiene que conocer: comisiones, tasación de la vivienda, registro, notaría, gestoría, etc. 

Es aconsejable que antes de comprar la vivienda y solicitar la hipoteca, haga los correspondientes cálculos para conocer el monto total que supone la compra, sobre todo para conocer la posibilidad real de acceso a la vivienda y para no llevarse sorpresas a la hora de hacer números.

 Solicitar estudios hipotecarios a diferentes entidades de crédito, para conocer la posibilidad de acceso a crédito, qué importe es el que podrían concederle y saber así el importe de la vivienda que puede permitirse.Conocer otros gastos asociados a la compra de la vivienda, tal como el seguro de hogar y otros impuestos sobre la propiedad.  

Elegir una buena entidad de crédito, fiable y con una buena reputación. Visite diferentes entidades de crédito, solicite diferentes ofertas, hable con el director o comercial que gestionará su hipoteca y conozca la predisposición que tienen hacia ti: como te tratan, si resuelven tus dudas, si están interesados en captarte como cliente, etc.  

0
Octubre
7

La OCU ofrece, con motivo del 15 de marzo de, Día Mundial del Consumidor, un decálogo al usuario de los Servicios Financieros:

 I. Elija bien su entidad y sus productos financieros. Los clientes más satisfechos son los que se guían por razones objetivas, por lo que más vale poner en un segundo plano cuestiones como la cercanía a su domicilio, y no dejarse llevar por mensajes publicitarios, regalos o consejos “bienintencionados”…

 II. Vaya sobre seguro. Para operar con su dinero elija siempre entidades supervisadas por la Administración y registradas por tanto en el Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores o la Dirección General de Seguros y Planes de Pensiones. Y si quiere estar plenamente tranquilo, no deposite en cada entidad más de los 20.000 euros que por titular garantiza el Fondo de Garantía.  

III. Vigile siempre los gastos y comisiones. Merman considerablemente el rendimiento de una inversión, e incrementan sobremanera la TAE de un préstamo. 

IV. Negocie. Siempre es posible negociar con su entidad, así que no se conforme con lo primero que le ofrezcan. Trate de mejorar algunas condiciones, por ejemplo, las comisiones y tipo de interés que le apliquen en préstamos hipotecarios y tarjetas. 

V. Explore nuevas vías. Dentro de una misma entidad, los diversos canales de comercialización ofrecen distintos productos. Los productos comercializados por la banca telefónica o por Internet suelen ofrecer condiciones más ventajosas para el consumidor que las que puede encontrar en su oficina. Merece la pena informarse. 

VI. Piénselo antes de pedir un crédito. Si necesita dinero para afrontar un gasto, hay varias alternativas más económicas (préstamo de familiares, adelanto de nómina, financiación del establecimiento siempre que se la ofrezcan sin coste…). También puede acudir al banco y pedir un préstamo al consumo, pero si el importe que necesita es pequeño, habitualmente solicitar un préstamo será una alternativa cara debido a las comisiones de apertura. 

VII. Busque una buena hipoteca. Si va a pedir un préstamo hipotecario, valore bien su capacidad de endeudamiento, elija un plazo cuya cuota pueda pagar cómodamente (no más del 35 o 40% de sus ingresos líquidos una vez pasada la primera revisión del mismo). Lo ideal es que no supere los 25 años, para así tener margen de negociación en una eventual ampliación temporal. Si puede, trate de realizar amortizaciones anticipadas del préstamo, por tanto, opte por un préstamo que no cobre comisiones por este concepto.  

VIII. No use para ahorrar las cuentas corrientes sin remuneración. Cuentas y libretas son los instrumentos adecuados para gestionar los pagos y cobros de su economía doméstica, pero no son una alternativa de ahorro. No deje el dinero en una cuenta corriente: aún a corto plazo, hay productos igual de seguros, pero mucho más rentables (como las cuentas de ahorro o alta remuneración, los fondos monetarios o los depósitos a plazo). 

IX. Invierta diversificando.  Obtendrá un mayor rendimiento del dinero que vaya ahorrando si lo invierte de forma diversificada, sin tener porqué asumir un gran riesgo. Incluso un pequeño inversor debería invertir sin miedo en acciones o en divisas distintas al euro. La OCU, a través de sus publicaciones especializadas, en especial sus boletines financieros y su página www.dinero15.com, le ayuda, diciéndole qué invertir, cómo hacerlo, dónde y cuándo.  

X. Reclame. Si le cobran una comisión que no está recogida en las tarifas, que no se corresponde con un servicio efectivamente prestado o se trata de un servicio que usted no había aceptado, reclame: la entidad financiera no está autorizada a su cobro y debe devolvérsela. De igual manera, quéjese si las condiciones finales de un producto no se corresponden con lo anunciado en la publicidad o con lo pactado, o si no recibe un buen trato en la oficina… Ante cualquier conflicto, procure solucionarlo de forma amistosa, ante el servicio de reclamaciones de la entidad. Si no tiene éxito, los servicios de reclamaciones del Banco de España, Comisión Nacional del Mercado de Valores o la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones  se encuentran a su disposición.

Fuente: notas de prensa de la ocu  

0
Septiembre
24

En todos los negocios y empresas que existen se pueden llevar a cabo estafas. Hay entidades financieras, de crédito rápido e intermediarias que llevan a cabo acciones que pueden perjudicar al cliente. A continuación detallamos qué acciones te pueden hacer desconfiar de una empresa financiera: 

Aquellas empresas que te indiquen que puedes mentir en la solicitud de préstamo o sugerir que se falsifique algún dato. Esto es ilegal. Si la empresa te sugiere que abras una nueva cuenta o falsifique datos en tu solicitud ya sea en la cantidad del préstamo, el plazo, etc. esto  no supone una ayuda sino todo lo contrario, ya que puedes ser acusado de fraude y serás tú el responsable de estas acciones.

Aquellas empresas que le cobran honorarios o costes a escondidas o para realizar acciones que tú podrías hacer por ti mismo. Desconfía también de aquellas empresas que te pidan dinero por adelantado.

Aquellas empresas que no le escuchan o le obligan firmar documentos que no ha leído.  

Aquellas empresas que prometen una solución rápida o instantánea para saldar tus deudas, sin importar la cantidad de la que se trate. Suelen ser afirmaciones que la empresa no puede cumplir, si tiene grandes deudas, la solución no suele ser fácil y menos rápida.

0
Septiembre
22

La deuda que se contrae con una tarjeta de crédito es una deuda no garantizada, es decir, no hay ningún bien o valor que respalde la deuda contraída. El prestatario sólo ofrece como garantía su historial de crédito.  

Este es uno de los motivos por los que los intereses que se aplican en las tarjetas de crédito son tan altos. La deuda que se contrae con la tarjeta de crédito es una deuda más, como un préstamo personal, sin embargo tiene la peculiaridad de que la deuda aumenta según use la tarjeta de crédito, por lo que saldar las deudas que se van contrayendo es fundamental para no caer en una dinámica de deudas sin fin. Es sumamente importante gestionar sabiamente su uso.  

El uso mal debido y excesivo de la tarjeta de crédito es uno de los principales motivos por los que el cliente puede entrar en números rojos o en bancarrota.  

Es muy importante ser realista del gasto que podemos afrontar. Además de no dejarnos llevar por el consumismo y comprar cosas innecesarias tirando siempre de tarjeta.  

Los principales consejos para saber gestionar una tarjeta de crédito son los siguientes:

  • establecer un límite en la tarjeta de crédito

  • establecer una cuota mensual lo suficientemente alta como para saldar la deuda lo antes posible pero que sin afectar negativamente tu economía familiar

  • usarla solo cuando realmente se necesite

  • vigilar los intereses y comisiones de la tarjeta, en muchas ocasiones, viendo los gastos que conlleva decidiremos más fríamente el no usarla o cambiarla por otra más económica.

 

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