Septiembre
18

Cuando una persona se está planteando solicitar financiación de cualquier tipo, ya sea un préstamo, un crédito o una hipoteca, tiene que plantearse qué cantidad es capaz de pagar. Esto es, conocer su capacidad de endeudamiento, así sabremos si podremos conocer si podremos enfrentarnos a estos pagos o no, y cómo influirán estas nuevas cuotas en nuestra situación económica.

 Para hacer los cálculos sobre la capacidad de endeudamiento de una persona primero hay que conocer los ingresos fijos netos mensuales, en segundo lugar añadirles otro tipo de percepciones de dinero como pagas extras u otros ingresos de otro tipo que tenga la persona, como ingreso por un alquiler u otros. 

A esta cantidad hay que quitarle los gastos fijos mensuales, ya sean de otras deudas contraídas o gastos como alimentación, luz, agua, etc.  

En este momento tenemos una idea del importe que podemos destinar para enfrentarnos a la nueva deuda.  

El banco realiza los cálculos de otra forma, hay que tener en cuenta, que éste no permitirá que dediques más del 40% de tus ingresos netos a la cuota de una hipoteca, y que tendrá en cuenta otros préstamos que tengas solicitados mirando en cirbe, siempre y cuando estos superen los 6.000€ de importe pendiente.

 

En cualquier caso, sea cual sea su situación sea sincero consigo mismo, es posible que pueda engañar a la entidad financiera y ésta le conceda el préstamo solicitado, sin embargo, mentir en los ingresos y falsificar datos, finalmente en la única persona en la que repercutirá será en ti y podrá tener consecuencias tan negativas como que finalmente no puedas pagar tus cuotas y perjudique tu economía y estabilidad familiar.

Por otro lado recomiendo la lectura de “Me encanta que los planes salgan bien” de euribor.com.es, en el que se describe de forma práctica como con una buena planificación nos podemos enfrentar correctamente a nuestros gastos y cuotas y no entrar en números rojos.

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Septiembre
18

Según los datos hechos públicos por la Agencia Hipotecaria Española (AHE), durante el mes de julio la tasa de variación interanual del saldo total de crédito hipotecario fue de 7,9%, frente al 9% del mes anterior y del 18,8% registrado en el mismo periodo del año anterior, y el incremento neto mensual apenas alcanzó el 0,4%. 

De esta manera, las entidades financieras tienen concedidos préstamos hipotecarios que ha alcanzado un volumen total de 1.084.779 millones de euros. De los cuales, 392.924 millones corresponden a los bancos, que han incrementado su saldo total de crédito hipotecario en un 8%; las cajas han alcanzado un volumen de 606.522 millones, lo que supone un crecimiento del 7,4% y las cooperativas de crédito han marcado un saldo de 68.366 millones de euros, un 10%. Los establecimientos financieros de crédito han alcanzado durante el mes de junio de 2008 un saldo total de crédito hipotecario de 16.967 millones, un 15,4% más. 

Un mes más, de estos datos se desprende un cambio en la actitud de los clientes, que se dirigen a los establecimientos financieros y a las cooperativas de crédito más que a los bancos y cajas. También es verdad que éstos últimos han endurecido las condiciones para adquirir un crédito y más si se trata de un crédito hipotecario.

 En términos absolutos, el saldo vivo del total de los activos hipotecarios titulizados registró un incremento del 29,5% hasta los 181.965 millones frente al 63,3% que se registró en el mismo periodo de hace un año, con lo que aqui también se ve reflejada la desaceleración en la actividad hipotecaria.  

Fuente: expansión

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Septiembre
12

Cuando se comparan las diferentes ofertas hipotecarias que nos han realizado los respectivos bancos que hemos visitado, es importante comprarar todo lo relacionado con el préstamo hipotecario y no sólo los tipos de interés. La mayoría de la gente se cree que eligiendo el préstamo con mejor tasa de interés está contratando la mejor hipoteca, sin embargo no siempre resulta ser así.

*Una nota aclaratoria es que, habitualmente los bancos no ofrecen ningún tipo de documentación al solicitante, es este el que tiene que apuntar todos los datos que le explican sobre la hipoteca. Sin embargo, los bancos están obligados a entregarle publicidad o algún folleto explicativo sobre el producto que está contratando. La solicitud de lo mismo y tanto la insistencia por parte del solicitante como la “amabilidad” por parte del banco ya depende de cada uno.  

La mejor manera de comparar ofertas de hipotecas es a través del TAE, tasa anual equivalente. Otros factores a estudiar son las comisiones, la comisión de apertura, la comisión de amortización parcial y total y la comisión de cancelación de hipoteca. El plazo es determinante, deberá calcular el coste total de la hipoteca: capital más intereses, que va a pagar en total transcurrido el plazo contratado. 

Finalmente evalúe las vinculaciones que requiere la entidad, aquí detallamos las más habituales:

  • Domiciliar la nómina, no supone ningún coste para el cliente.

  • Domiciliar tres recibos tampoco le supondrá ningún esfuerzo.

  • Contratar el seguro de hogar, no es obligatorio hacerlo con la entidad financiera, aunque sí hay que hacerla beneficiara del mismo.

  • Contratar un plan de pensiones, si ya tiene uno, en lugar de contratar uno nuevo se puede traspasar a la entidad financiera en cuestión, si no es así, evalúe también el coste mensual del mismo.

  • Contratar un seguro de vida, este es uno de los puntos a estudiar y conocer el gasto que le supondrá y durante qué plazo, así como los beneficios que le reporta.

  • Mantener un saldo medio en la cuenta: no supone ningún esfuerzo si se olvida de esa cantidad y no la usa para nada. Lo ideal es ahorrar el dinero que se pide como saldo y mantenerlo en cuenta. En ocasiones se abre una cuenta para la hipoteca y se mantiene otra de ahorros, una solución para que esta vinculación no le afecte negativamente es introducir el saldo que solicitan y todos los meses ingresar la cuota de la hipoteca para que el banco lo retire.

  • Contratar tarjeta de crédito, esta vinculación tiene dos modos: contratar la tarjeta de crédito o contratar la tarjeta y hacer un uso mínimo de tal cantidad.

La primera opción es mejor y más aún si no se hace uso de ella, ya que sólo se tendría que conocer el gasto de mantenimiento y el coste que le supondrá. Si pretende usarla, deberá preguntar por el interés, y conocer qué cuota puede afrontar para hacer números sobre el importe del que puede hacer uso sin entrar en apuros.

El uso mínimo de la tarjeta es un tema más peliagudo, es cierto que si la dedicamos para hacer la compra en el supermercado, es posible que lleguemos fácilmente a esa cantidad, por ej. si el importe mínimo a consumir son 3.000€ gastando 250€ cada mes se llega al importe. Aunque tendrá que hacer cálculos sobre la cuota que establece, cuantos son los intereses y realizar cálculos a largo plazo. Si pone una cuota de 250€ todos los meses para pagar la tarjeta de crédito, aún se le quedarán pendiente los intereses mes tras mes.

Con toda esta información, sume y haga cuentas sobre qué coste mensual tendrá el total de su hipoteca, es decir, la cuota+cuotas de seguros, planes de pensiones, etc+cuotas de tarjeta u otros. Así tendrá una visión más real de la oferta que le está ofreciendo cada banco y a qué precio [pasa el bolsillo del cliente, claro].

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Septiembre
11

Para todo hay una primera vez y la hipoteca no podría ser menos. Siempre se peca de novato, sin embargo las consecuencias de esta “ignorancia” se pueden evitar si se siguen los consejos que se explican a continuación. 

Solicita muchas ofertas, sabemos que al primer banco al que vas a solicitar el estudio de tu hipoteca es el tuyo de toda la vida, pero eso no significa que vaya a  ser el que mejor condiciones te ofrezca. Es bueno visitar diferentes bancos, solicitar ofertas hipotecarias y estudiarlas con detenimiento comparándolas tanto a corto como a largo plazo.  

Compara todo. La cuota, el plazo, el interés son importantes, pero no lo son todo en la hipoteca, analiza las comisiones impuestas, las vinculaciones exigidas y las opcionales, cómo estas te pueden abaratar o encarecer tu hipoteca; el esfuerzo que tendrás que hacer para llevarlas a cabo, etc.

 Solicita toda la información que necesites y exige que se aclaren todos los conceptos y términos que no entiendas. No seas vergonzoso ni te cortes al preguntar, por muy tonta que te parezca la pregunta si tienes cualquier duda pregunta y exige que se te aclaren todos los términos y el porqué. Recuerda que: 

  • La persona que te está atendiendo en un pasado tampoco los conocía y alguien se los tuvo que explicar
  • Estamos hablando de tu dinero y de tu hipoteca, la cual vas a estar pagando durante mínimo 30 años
  •  No conocer un término puede tener grave consecuencias, el conocimiento es poder. No saber interpretar un dato y pasarlo por alto, puede acarrear consecuencias muy negativas
  •  Tu eres el cliente, y el comercial o director del banco es el que presta el servicio, además de hacerte el estudio de la hipoteca su deber es atenderte en óptimas condiciones, si crees que no te tratan de forma adecuada deberías dejar ese banco. 

Proporciona toda la documentación rápidamente. Cuanto más rápido facilites tus datos personales y profesionales al banco, más rápido te darán un estudio y respuesta a tu solicitud de préstamo. El paso del tiempo puede influir negativamente a tu solicitud: simplemente transcurrido un mes, tendrás que presentar la última nueva nómina, el último recibo de tus préstamos, la nueva última hoja de tu cartilla actualizada, etc. así como, cabe la posibilidad de que el banco modifique su política y cambie sus condiciones afectando a tu solicitud. Evita todas estas complicaciones entregando toda la documentación solicitada con la mayor prontitud.

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